La oración no tiene límites
Nos mantenemos en oración por los misioneros y las comunidades donde sirven. Y sí, ¡estamos viendo fruto! Testimonios de puertas abiertas, provisión sobrenatural y corazones transformados nos recuerdan que la oración sigue abriendo camino.
Gracias por orar con nosotros. ¡Sigamos creyendo por más!