Su llamado especial es alcanzar a los niños, llevándoles esperanza a través de campamentos, distribución de Biblias y actividades donde experimentan el amor de Dios de manera tangible. Además, recorren calles y orfanatos en busca de pequeños que necesiten alimento, abrigo y, sobre todo, un mensaje de esperanza.
Su pasión también los ha llevado a crear y producir música de adoración en chino, permitiendo que más personas en esta región escuchen de Jesús en su propio idioma y desde una perspectiva cultural cercana.
Con un corazón comprometido con la evangelización y el discipulado, la familia Fischer sigue expandiendo su misión, confiando en que cada niño alcanzado es una semilla que florecerá para transformar comunidades enteras.