Del 16 al 26 de agosto emprendimos un viaje que nació en el corazón de Dios y que I AM HELP abrazó con fe y obediencia: una misión transformadora en Kenia.
Viajamos con un equipo de 4 misioneros desde Colombia para servir junto a los ministerios Misiones On Fire, Safari Mission y Rhema Kenia, visitando las ciudades de Nairobi, Kisumu, Ugunja y Mwingi.
Durante estos días recorrimos más de 29.000 kilómetros para llevar el amor de Jesús de manera práctica y poderosa a niños, líderes, pastores y comunidades enteras.
El enfoque de esta misión fue evangelizar y ministrar a niños con actividades lúdicas, enseñanzas bíblicas y tiempos de oración; entrenar a líderes del ministerio infantil en sana doctrina, estrategias creativas y la guía del Espíritu Santo; llevar impartición y fuego del Espíritu a iglesias, pastores y servidores; y sobre todo, apoyar a misioneros locales que han sembrado con fidelidad en esta tierra.
Gracias a tu generosidad, Dios nos permitió ver su fidelidad en cada lugar visitado: más de 250 niños alcanzados con el evangelio, 10 sanidades físicas, más de 400 personas llenas del Espíritu Santo, más de 100 líderes y pastores entrenados en el Seminario de Ministerio Infantil, un taller de producción audiovisual para empoderar a los ministerios en medios y evangelismo, la entrega de 47 Biblias en inglés y lengua Luo, y más de 100 iglesias bendecidas con materiales evangelísticos y didácticos.
Cada testimonio, cada sonrisa de un niño, cada lágrima en oración y cada momento en el que el cielo tocó la tierra… todo fue posible gracias a ti. Tu semilla nos llevó hasta lo último de la tierra para llevar vida, esperanza y salvación.
Tu apoyo no solo impactó a Kenia, sino que avivó el fuego misionero en el corazón de cada uno de los enviados. Regresamos con la fe renovada y con la certeza de que Dios está haciendo cosas grandes en África.
El mundo sigue siendo nuestro campo misionero. I AM HELP seguirá obedeciendo el llamado y llevando el mensaje de salvación a cada rincón de la tierra.
¡Gracias por sembrar eternidad con nosotros!
¡Todos somos parte de la Gran Comisión!
Gracias por ser parte de lo que Dios está haciendo en las naciones. ¡Sigamos orando, dando, yendo y creyendo por grandes cosas!