Su compromiso con la comunidad creció y, en 1998, asumieron el pastorado de la Iglesia Torre Fuerte. Durante 17 años, vieron la fidelidad de Dios mientras plantaban iglesias y formaban líderes venezolanos comprometidos con el evangelio.
En 2015 sintieron el llamado a regresar al trabajo misionero, viviendo en Panamá y Ecuador antes de establecerse en Bogotá, Colombia, en 2016. Allí lanzaron Project Joseph, un programa de alimentación que hoy beneficia a niños en situación de vulnerabilidad en Calabozo y sus alrededores.
Durante los últimos ocho años, han expandido su impacto en la frontera entre Colombia y Venezuela, promoviendo iniciativas de emprendimiento y llevando esperanza a niños y familias a través del mensaje del evangelio. Su labor continúa transformando vidas y edificando comunidades con el amor de Cristo.